Puerto Plata, RD. – En pleno año 2026, el populismo continúa marcando el accionar de muchos actores políticos, mientras las problemáticas estructurales de las comunidades siguen sin respuestas definitivas. Tras las fuertes lluvias registradas ayer, 5 de enero de 2026, habitantes de diversas localidades de la provincia de Puerto Plata vuelven a enfrentar los mismos males de siempre.
En cuestión de horas, numerosas familias perdieron todas sus pertenencias y quedaron a la intemperie durante varios días, con el dolor de ver desaparecer bienes materiales que, más allá de su valor económico, representan años de sacrificio, esfuerzo y trabajo.

Cada vez que Puerto Plata es impactada por un frente lluvioso, se repite este lamentable escenario ante la mirada de todos. Funcionarios de turno reaccionan de inmediato con acciones asistencialistas y gestos de populismo barato, como la entrega de fundas y la realización de levantamientos que, en la mayoría de los casos, no derivan en soluciones definitivas a los problemas de fondo.
Otro aspecto preocupante es la ocupación continua de áreas vulnerables, como cañadas y riachuelos, sin considerar las consecuencias futuras. Esta práctica ocurre a la vista de autoridades que, en muchos casos, otorgan permisos de construcción de manera irresponsable, motivados por dádivas, olvidando el impacto social y humano de estas decisiones.
La provincia necesita un cambio urgente en la forma de pensar y de gobernar. Se requiere que los funcionarios protejan y administren con responsabilidad el dinero del pueblo, invirtiéndolo en soluciones reales y sostenibles. Basta ya de acciones superficiales que no resuelven los problemas y permiten que la historia se repita una y otra vez.































