Puerto Plata, RD. –La pasada semana, Puerto Plata recibió una información de gran relevancia para el desarrollo del destino turístico: el anuncio oficial de la licitación para la construcción del Teleférico de Puerto Plata, una iniciativa que ha sido valorada positivamente por distintos sectores, dado su potencial impacto en la economía local y el fortalecimiento del turismo.
Sin embargo, este importante anuncio también ha reavivado una interrogante que por años ha permanecido en el interés de muchos puertoplateños: ¿qué ocurrió con los recursos recibidos por la primera administración del teleférico durante el proceso de transición del gobierno del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) al Partido Revolucionario Moderno (PRM)?
Según informaciones que han circulado, se habría dejado un fondo ascendente a 40 millones de dólares, sin que hasta la fecha exista un informe público claro que detalle cómo fueron utilizados dichos recursos, en qué se invirtieron o bajo qué criterios se gestionaron. De igual forma, persisten dudas sobre las empresas que en su momento estuvieron a cargo de los servicios de mantenimiento de las instalaciones.
Este tema cobra aún mayor relevancia al considerar que, en determinado momento, el Ministerio de Turismo tuvo que asumir el pago de la nómina de los empleados del teleférico, lo que evidencia situaciones administrativas que no han sido debidamente esclarecidas.
Diversas voces coinciden en que la falta de auditorías transparentes en los procesos de entrega y recepción de las instituciones públicas abre espacio a cuestionamientos que, con el tiempo, demandan respuestas claras. Como bien señalan algunos ciudadanos, cuando no se documenta correctamente lo que se recibe, se corre el riesgo de que la rendición de cuentas quede incompleta.
Cuarenta millones de dólares representan una suma significativa en cualquier contexto, más aún en pesos dominicanos, por lo que resulta legítimo que la ciudadanía exija claridad sobre el destino de estos fondos.
Mientras Puerto Plata avanza hacia nuevos proyectos de desarrollo, como la reconstrucción de su emblemático teleférico, también se hace necesario mirar hacia el pasado reciente y garantizar que la transparencia y la rendición de cuentas formen parte esencial de la gestión pública.
El tiempo, como siempre, será el encargado de poner cada hecho en su lugar.































