Puerto Plata, RD. – El crecimiento y la sostenibilidad de un destino turístico deben ir de la mano de la creación de bases sólidas que garanticen su permanencia en el tiempo. Esta sostenibilidad solo es posible cuando existe una visión unificada entre los sectores público y privado, mediante acuerdos estratégicos que permitan realizar inversiones que, en muchas ocasiones, el sector público no cuenta con el capital suficiente para ejecutar.
Al mirar al pasado reciente, recordamos cuando se otorgó el permiso a un grupo de empresarios que, con una idea sencilla colocar paraguas de colores o chichiguas lograron crear uno de los espacios más visitados por los turistas en el Centro Histórico de Puerto Plata. En aquel momento, la iniciativa fue duramente criticada por sectores de la población y por varios concejales del cabildo, quienes no lograron comprender la visión de esos empresarios y cuestionaron al ejecutivo municipal que decidió respaldar la propuesta. Hoy, el tiempo les ha dado la razón.
De manera similar, en la actualidad se vive una situación comparable con otro espacio donde empresarios han decidido invertir recursos propios para agregar una oferta complementaria a un destino que recibe más de dos millones de visitantes al año. Las opciones existentes ya no dan abasto frente a la creciente demanda. Sin embargo, una minoría de la población, incluyendo algunos concejales, se opone a que se continúe dinamizando la oferta turística de la ciudad, poniendo en riesgo el principal motor de la economía local: la industria sin chimeneas, el turismo.
Esta oposición se ha manifestado frente a la decisión de la Alcaldía de Puerto Plata de otorgar un permiso provisional en la calle Sánchez a la empresa Ecomotions SRL para el denominado “Kite Street”, un corredor urbano que se suma como atractivo complementario a la oferta turística del destino Puerto Plata. La medida ha generado fricción en el cabildo y resistencia por parte de algunos ciudadanos.
Es momento de repensar el destino y mirar más allá de la curva. Puerto Plata no es una ciudad igual a las demás del país. No podemos seguir oponiéndonos a las nuevas inversiones que el destino necesita para continuar creciendo y, sobre todo, para adaptarse a los cambios que exige la dinámica del turismo moderno. Apostar por la innovación, la inversión responsable y la colaboración público-privada es apostar por el futuro sostenible de Puerto Plata.































